domingo, 1 de junio de 2025

Taphrina deformans

 Al llegar la primavera ahí están. Aparecen de nuevo. Esas deformidades en la cara superior de la hoja, ese retorcimiento con una especie de ampollas aisladas y cambio de color hacia el amarillo o rojo intenso debido a la pérdida de clorofila, son el síntoma más evidente de una infestación causada por el hongo Taphrina deformans. 




Taphrina deformans, el hongo responsable de la lepra del melocotonero (o abolladura de la hoja), es un patógeno que provoca una de las enfermedades más destructivas en los árboles frutales del género Prunus, especialmente melocotoneros y almendros. Lo más interesante es que este hongo vive en un estado saprofito (se alimenta de materia muerta) durante gran parte de su vida, pero se vuelve patógeno bajo condiciones ambientales específicas, lo que lo convierte en una amenaza latente para los cultivos.

Ciclo de vida y desarrollo

El ciclo de vida de Taphrina deformans tiene una etapa principal como  saprófita y una etapa parasitaria. El hongo sobrevive el invierno como blastosporas (esporas asexuales en forma de levadura) o conidios en las escamas de las yemas, en las grietas de la corteza y sobre la superficie de las ramas.

Cuando las condiciones son adecuadas, generalmente en primavera con temperaturas frías (10-21 °C) y alta humedad, se disemina con la lluvia, las esporas germinan y producen hifas que penetran directamente en las células jóvenes de las hojas en desarrollo. Una vez dentro, el hongo crece de forma intercelular, causando la hipertrofia (crecimiento excesivo) de las células del hospedador, lo que da lugar a la característica deformación de las hojas. Con el tiempo, el hongo forma un micelio subcuticular que produce ascosporas, las cuales se liberan y reinician el ciclo.

Fase Saprófita

La fase saprófita es el estado en el que el hongo sobrevive y se alimenta de materia orgánica muerta o se mantiene en una forma de vida latente.

  • ¿Dónde y cómo sobrevive? Durante el otoño y el invierno, el hongo se mantiene en forma de blastosporas (esporas de levadura) o conidios en la superficie de las ramas, en las escamas de las yemas y en las grietas de la corteza del árbol huésped.

  • Características: En esta fase, el hongo se comporta como una levadura. Estas esporas son resistentes y pueden sobrevivir a condiciones adversas. Se alimentan de azúcares y otros nutrientes presentes en la superficie del árbol, pero no causan daño a la planta.

Esta fase es crucial para la supervivencia del hongo a largo plazo, permitiéndole esperar las condiciones ambientales adecuadas para pasar a su estado más destructivo.

Fase Parasitaria

La fase parasitaria se activa cuando las condiciones ambientales son propicias para la infección, es decir, cuando la temperatura es baja (entre 10°C y 21°C) y hay alta humedad, generalmente en la primavera.

  • ¿Cómo y dónde infecta? Las blastosporas que han invernado germinan y producen hifas que penetran directamente en las células jóvenes de las hojas, brotes y frutos en desarrollo. La penetración ocurre principalmente a través de la cutícula, sin necesidad de aberturas naturales como los estomas.

  • Características: Una vez dentro del tejido del hospedador, las hifas crecen entre las células, pero no forman un micelio denso como otros hongos. El hongo secreta enzimas que provocan la hipertrofia (crecimiento excesivo) y la hiperplasia (división celular anormalmente rápida) de las células de la planta. Esta proliferación descontrolada de células es lo que causa la característica deformación y engrosamiento de las hojas, dándoles su aspecto arrugado y abultado.

  • Síntomas: La infección se manifiesta con la aparición de las típicas "vejigas" o "abultamientos" en las hojas, que cambian de color de verde pálido a tonos rojizos o púrpuras. Con el tiempo, se forma una capa blanquecina y pulverulenta sobre la superficie de las lesiones, que consiste en una capa de ascas, las estructuras reproductivas del hongo. Cada asca libera ascosporas, las cuales se diseminan y pueden geminar para formar blastosporas, reiniciando así el ciclo y permitiendo que el hongo se mantenga en el ambiente en su fase saprófita.


Características macroscópicas

La infección por Taphrina deformans presenta síntomas muy notorios en las hojas y, en menor medida, en frutos y brotes jóvenes.

  • Hojas: Las hojas se abultan y deforman, adquiriendo una apariencia arrugada y engrosada.

  • Coloración: Inicialmente, las zonas afectadas son de color verde pálido, pero rápidamente cambian a tonos amarillentos, rojizos o púrpuras intensos. Con el tiempo, la capa superior de la hoja adquiere un aspecto blanquecino y pulverulento debido a la formación de ascas.

  • Frutos y brotes: Aunque menos frecuente, el hongo puede infectar frutos, causando abultamientos y grietas. Los brotes también pueden hincharse y deformarse.

Características microscópicas

A nivel microscópico, las estructuras del hongo son muy distintivas:

  • Hifas: El hongo no forma un micelio verdadero, sino que crece como hifas intercelulares que no se ramifican y que se desarrollan entre las células epidérmicas de la planta.

  • Ascas: Son las estructuras reproductoras del hongo. Se forman directamente a partir de las células de la hifa y aparecen como estructuras claviformes o cilíndricas sin un ascocarpo definido (es decir, sin un cuerpo fructífero). Se disponen en una capa densa y compacta sobre la superficie de la hoja.midiendo aproximadamente 35-40 x 10 µm. Dispuestos sobre una célula basal tan larga como ancha, de 6-8 μm.

  • Ascosporas: Cada asca contiene de 4 a 8 ascosporas hialinas, de forma ovalada o elipsoidal. Estas ascosporas pueden geminar para formar blastosporas, que son las que se diseminan. El tamaño de hasta 7 x 5 µm. Lisas y sin contenido lipídico en gotas en su interior. 

  • Las ascosporas pueden gemar dentro del asco o al ser liberadas, produciendo conidios (blastosporas).







Setchelliogaster tenuipes

 Imagina un hongo con sombrero y pie, como una seta común, pero cuyo sombrero no se expande completamente y encierra las estructuras productoras de esporas, que pueden estar dispuestas de forma irregular o presentar láminas muy modificadas y laberínticas, en lugar de las láminas radiales típicas.


Setchelliogaster tenuipes se puede clasificar  dentro del  grupo secotioide, término que se utiliza en micología para describir un tipo de morfología especial en algunos hongos basidiomicetos. Estos hongos tienen una estructura de cuerpo fructífero que es intermedia entre un hongo agaricoide (con láminas expuestas bajo un sombrero) y un hongo gasteroide (con las esporas producidas internamente en una masa llamada gleba, sin láminas expuestas).

Características clave de los hongos secotioides:

  • Sombrero (píleo) parcialmente o totalmente cerrado: A diferencia de los hongos agaricoides con sombreros abiertos, el sombrero de un hongo secotioide permanece más o menos cerrado, protegiendo las estructuras internas.
  • Estructuras himeniales modificadas: En lugar de láminas bien definidas y expuestas para la liberación activa de esporas, presentan estructuras complejas, plegadas, laberínticas o una gleba similar a la de los hongos gasteroides.
  • Liberación pasiva de esporas: Las esporas no se liberan activamente desde las láminas, sino que dependen de la descomposición del cuerpo fructífero, la acción de animales o el viento para su dispersión.
  • Presencia de pie (estipe) y a menudo una columela: Suelen tener un pie que soporta el sombrero cerrado, y a veces una columela (una extensión del pie hacia el interior del sombrero).

Un basidioma secotioide es como una "seta" cuyo desarrollo se ha detenido antes de que el sombrero se abra por completo y las láminas queden expuestas, reteniendo las esporas en su interior de una manera más similar a los hongos gasteroides.

Setchelliogaster tenuipes es un ejemplo de hongo con basidioma secotioide, donde el píleo es globoso y cerrado, protegiendo la gleba interna y tiene las siguientes características:

Características Macroscópicas:

  • Basidioma (cuerpo fructífero): Secotioide, con un píleo globoso y cerrado, de 2.5 a 4 cm de altura.
  • Sombrero( píleo): De globoso a subgloboso, aplanado apicalmente
  • Peridio (capa exterior del píleo): De color marrón rojizo a marrón oscuro, con el margen del mismo color que el pie, de textura aterciopelada, seco y liso, con un grosor de 0.5 a 1 mm.
  • Pie (estipe): De 1.8 a 2.3 cm de largo y 2 a 4 mm de grosor, cilíndrico sinuoso, Blanquecino de joven  de color marrón oliváceo, con una base ligeramente bulbosa. Se une al sustrato mediante rizomorfos finos de color blanquecino a amarillo grisáceo. La superficie es estriada y fibrillosa, y en algunos casos puede presentar una superficie blanca. Es hueco.
  • Gleba (masa esporífera interna): De color pardo a pardo ferruginoso, poco compacta, laberíntica, con grandes huecos.
  • Hábitat: Crece en bosques de planifolios, especialmente asociado a eucaliptos, de forma solitaria. Es de origen australiano y se ha introducido en diversas partes del mundo. Fructifica en otoño.

Características Microscópicas:

  • Basidiosporas: De (11-) 12-16 x 8-10 µm, de forma ovoide a elipsoidal en vista frontal y lateral. Son de color amarillo-ferruginoso, con una pared punteada y engrosada (menor de 1 µm de grosor) y un apículo prominente.
  • Basidios: De 28-47 x 7-8.5 µm, de forma clavada a cilíndrica, hialinos y de pared delgada. Principalmente producen dos basidiosporas con esterigmas de 3-6 µm de largo.
  • Queilocistidios: De 27.5-36 x 9-15 µm, hialinos y de pared delgada, de forma lecitiforme (forma de matraz con cuello corto. a lageniforme ( forma de botella) , con un ápice capitado y globoso.


martes, 27 de mayo de 2025

Puccinia allii

 A Puccinia allii  casi todos, los que tenemos huerto y sembramos ajos, hemos tenido el disgusto de conocer. Pero seguro que no  habíamos adivinado la belleza que oculta en su interior. Echemos un vistazo a este familiar patógeno obligado.


Es un hongo basidiomiceto perteneciente al orden Pucciniales, comúnmente conocido como la roya del ajo, la cebolla y el puerro. Es un patógeno obligado, lo que significa que necesita un huésped vivo para completar su ciclo de vida. Este hongo es responsable de causar la enfermedad de la roya en diversas especies del género Allium, incluyendo cultivos importantes como la cebolla (Allium cepa), el ajo (Allium sativum) y el puerro (Allium ampeloprasum). La roya causada por Puccinia allii puede provocar pérdidas económicas significativas en la producción de estos cultivos en diversas regiones del mundo.

Macroscópicamente

La presencia de Puccinia allii en las plantas de Allium se manifiesta a través de síntomas y signos característicos:

  • Pústulas urediniales: Inicialmente, se observan pequeñas pústulas de color naranja brillante a ligeramente marrón, de forma circular a alargada, dispuestas a lo largo de las nervaduras de las hojas y, en ocasiones, en los tallos. Estas pústulas son acumulaciones de urediniosporas, las esporas asexuales del hongo responsables de la dispersión y la infección secundaria durante la temporada de crecimiento. Es la fase que presentan estas fotografías.
  • Pústulas teliales: Más tarde en la temporada, o bajo ciertas condiciones ambientales, las pústulas urediniales pueden ser reemplazadas por pústulas teliales. Estas son de color negro a marrón oscuro y a menudo tienen una apariencia más estromática (tejido fúngico denso). Las pústulas teliales contienen teliosporas, las esporas de resistencia del hongo que típicamente sobreviven al invierno o a condiciones desfavorables y participan en la fase sexual del ciclo de vida.
  • Clorosis y necrosis: En infecciones severas, las hojas pueden desarrollar áreas cloróticas (amarillentas) alrededor de las pústulas, que con el tiempo pueden volverse necróticas (tejido muerto), lo que reduce la capacidad fotosintética de la planta.
  • Deformación: En algunos casos, la infección severa puede llevar a la deformación de las hojas y los tallos.
  • En puerros: En el caso específico del puerro, donde a veces solo se desarrollan uredinios, se pueden observar manchas cloróticas en las hojas como resultado de la invasión fúngica, incluso si la esporulación no es exitosa.

Microscópicamente

A nivel microscópico, Puccinia allii presenta las siguientes estructuras:

  • Urediniosporas: Son típicamente ovoides a elipsoidales, de color naranja a marrón claro, con paredes celulares gruesas y ornamentadas con pequeñas espinas o verrugas. Presentan poros germinativos a través de los cuales germinan para infectar nuevas hojas.
  • Teliosporas: Son generalmente bicelulares, aunque en algunas especies de Puccinia pueden ser unicelulares. En Puccinia allii, son de color marrón oscuro a negro, con paredes gruesas y a menudo con ornamentaciones o engrosamientos apicales. Cada célula de la teliospora contiene un núcleo diploide que experimentará meiosis para producir basidiosporas.
  • Basidiosporas: Son el producto de la germinación de las teliosporas y la meiosis. Son haploides y típicamente constan de cuatro células, cada una con un esterigma del que se libera una basidiospora. Estas esporas son responsables de infectar al huésped alterno en las royas heteroecias (aunque Puccinia allii es autoecia, completando su ciclo en Allium).
  • Hifas: Son filamentos microscópicos que constituyen el cuerpo vegetativo del hongo. En la roya, las hifas son intercelulares, creciendo entre las células del huésped y formando haustorios para absorber nutrientes. Los haustorios son estructuras especializadas que penetran las células del huésped sin romper la membrana plasmática.


martes, 20 de mayo de 2025

Lentinus arcularius

 Aunque el géneo Lentinus se caracteriza generalmente por tener láminas  en lugar de poros, Lentinus arcularius presenta una estructura himenial peculiar que puede parecer poros angulares o alveolados,  Esta morfología particular, combinada con la evidencia genética, llevó a los micólogos a reconsiderar su ubicación taxonómica. Pasó del género Polyporus a Lentinus.


 Características macroscópicas:

  • Sombrero: Pequeño (2-8 cm), convexo a deprimido, superficie seca y escamosa, margen Con pelos visibles. Color ocre a marrón claro.
  • "Poros": De 1 a 2 mm. de ancho y forma poligonal, dispuestos radialmente, decurrentes por el pie, de color blanco en un primer momento para virar a tonos pardos.
  • Pie: Central, corto (1-4 cm), cilíndrico, superficie finamente pubescente. Sin anillo ni volva.
  • Carne: Elástica a coriácea, blanquecina, olor débilmente anisado o fúngico, sabor dulce.
  • Esporada: Blanca.

Características microscópicas:

  • Basidiosporas: Subglobosas a elipsoidales, a veces curvadas (6-10 x 3-5 µm). Inamiloides.
  • Basidios: Claviformes, tetraspóricos.
  • Cistidios: Queilocistidios presentes y a menudo abundantes, de forma irregular. 
  • Fíbulas: Presentes.






miércoles, 14 de mayo de 2025

Tuber excavatum

 El nombre Tuber excavatum se traduce literalmente como "trufa excavada" o "trufa hueca". Este nombre hace referencia a una característica distintiva de esta especie de trufa: una cavidad basal conspicua o un hueco en su base.


Características Macroscópicas:

  • Ascoma (Cuerpo fructífero):

    • Forma muy irregular, a menudo lobulado, surcado e incluso aplanado.
    • Presenta una gran cavidad basal característica, que puede ser profunda y adentrarse en la gleba.
    • Tamaño variable, generalmente entre 1 y 4 cm de diámetro, aunque excepcionalmente puede alcanzar los 6 cm.
    • Superficie (peridio) de aspecto liso o finamente papiloso bajo la lupa.
    • Color marrón anaranjado al extraerse del suelo, que luego se torna ocre o marrón.
  • Peridio:

    • Adherente a la gleba, grueso y de consistencia muy dura, cartilaginosa o coriácea.
    • Puede parecer subliso, pero con una fina papilación.
  • Gleba (Carne):

    • De color marrón ocre a marrón rosado.
    • Recorrida por venas blanco amarillentas que son relativamente escasas y pueden tener una disposición radial desde la base.
    • Consistencia muy dura, cartilaginosa o coriácea.
  • Olor:

    • Variable según el grado de madurez. Puede ser más o menos intenso a "tuber" (el olor típico de las trufas), a veces con un componente aliáceo.
    • En ejemplares muy maduros, el olor puede volverse desagradable.
    • Es fácilmente detectable por perros truferos, el escarabajo de la trufa (Leiodes cinnamomea) y las moscas de la trufa (Suillia spp.).
  • Sabor:

    • Escaso, con un ligero sabor a trufa.

Características Microscópicas:

  • Ascos:

    • De forma subglobosa a elipsoidal.
    • Tamaño entre 65-110 x 60-80 µm.
    • Contienen de 1 a 4 (ocasionalmente 5) esporas, siendo lo más común encontrar 3 o 4 esporas por asca.
    • Son sésiles o con un pedicelo muy corto.
  • Esporas:

    • De color amarillo, tornándose marrón amarillento al madurar.
    • Translúcidas (no opacas).
    • Forma elipsoidal.
    • Ornamentación retículo-alveolada con crestas prominentes de 4-6 µm de altura.
    • El retículo está bien marcado pero es irregular, formando alvéolos poligonales irregulares de 4-6 lados, que pueden ser bastante grandes (hasta 22 µm de largo).
    • Tamaño de la espora: 28-31 x 23-26 µm (sin incluir la ornamentación). El tamaño varía dependiendo del número de esporas en el asca.
  • Peridio (en sección microscópica):

    • Grosor considerable, entre 200 y 360 µm, pudiendo alcanzar los 500 µm.
    • De color amarillento al corte.
    • Constituido por hifas muy apretadas e intermezcladas, de pared gruesa en las capas internas (plecténquima).
    • La capa más externa (50-70 µm) presenta una estructura pseudoparenquimática, donde las hifas se dilatan formando células de 10-15 µm de diámetro.



Tuber oligospermun

 La trufa Tuber oligospermum tuvo un comienzo taxonómico intrigante. Los hermanos Tulasne la describieron originalmente como Terfezia, basándose en la forma esférica de sus esporas. Sin embargo, lo que realmente la distinguía era el escaso número de esporas que albergaba cada asco: tan solo 2 a 4, lejos de las ocho habituales en el género Terfezia. Esta peculiaridad dio origen a su nombre específico, oligospermum, que significa "pocas esporas". Con el tiempo, se observó que, más allá de la forma esférica de sus esporas, la organización interna de la trufa y la decoración de estas mismas guardaban mayor parecido con las características del género Tuber. Esta evidencia llevó a Trappe, en 1979, a reconsiderar su clasificación, trasladándola al género Tuber y estableciendo su nombre científico actual como Tuber oligospermum.


Rasgos Macroscópicos:

  • Ascoma (Cuerpo fructífero):
    • Forma: Generalmente redondeado, pero a menudo irregular, anfractuoso, giboso o lobulado.
    • Tamaño: Pequeño a mediano, usualmente entre 2 y 3 cm de diámetro, aunque puede alcanzar hasta 5 cm.
    • Peridio (Corteza exterior):
      • En ejemplares jóvenes: Blanquecino y con una superficie pubescente (cubierta de pequeños pelos).
      • Al madurar: Se vuelve de color ocre claro y la superficie se vuelve glabra (sin pelos).
      • En la madurez tardía: Adquiere un color marrón, a veces con manchas rojizas. Es adherente a la gleba.
    • Gleba (Parte interior):
      • Color: Marrón, con tonalidades que varían de claras a oscuras según el grado de madurez.
      • Venas: Numerosas, de color blanco, sinuosas y ramificadas, creando un patrón marmoleado.
    • Consistencia: Firme.
    • Olor:
      • En ejemplares jóvenes: Débil y agradable, similar al de las nueces o a otras trufas inmaduras.
      • Al madurar: Fuerte, penetrante y poco agradable para algunas personas, descrito como aliáceo (similar al ajo) o con notas de acetileno. Es detectable por perros truferos.
    • Sabor: Intenso y aliáceo cuando está madura.

Rasgos Microscópicos:

  • Ascos:
    • Forma: Subglobosos a ovoideos (con forma de huevo).
    • Tamaño: 70-100 (hasta 130) µm de largo por 60-80 (hasta 90) µm de ancho, sin incluir el pedicelo (tallo corto).
    • Número de esporas: Contienen de 1 a 4 (ocasionalmente 5) esporas, siendo lo más común encontrar 2-3 o 3-4 esporas por asco, dependiendo de la colección.
    • Pared: Gruesa, de 1-2 µm de grosor.
    • Pedicelo: Corto.
  • Ascosporas:
    • Forma: De esféricas a anchamente elipsoidales. Aunque la literatura las describe como globosas, se observan formas elipsoidales con frecuencia.
    • Tamaño: Muy variable, de 25-46 µm de largo por 25-40 µm de ancho (sin incluir la ornamentación). El tamaño varía según el número de esporas en el asco.
    • Relación Largo/Ancho (Q): 1.00-1.15.
    • Color: Amarillas y translúcidas.
    • Ornamentación: Presentan un retículo regular con mallas poligonales de 4-5 (hasta 8) µm de altura y con 4-7 alvéolos (huecos del retículo) a lo largo de la parte más ancha de la espora.
  • Peridio (a nivel microscópico):
    • Grosor: 150-250 µm.
    • Estructura: Hifal, formado por hifas hialinas (translúcidas), entremezcladas y sinuosas (plectenquimática).
    • Pelos (en ejemplares jóvenes): Presenta pelos hialinos en la superficie, de pared gruesa, septados (divididos por tabiques), con el extremo puntiagudo y que pueden medir hasta 150 µm de largo.







martes, 6 de mayo de 2025

sábado, 3 de mayo de 2025

Picoa juniperi

 

El género Picoa engloba pequeños a medianos hongos subterráneas (ascocarpos hipogeos) que se caracterizan macroscópicamente por tener una superficie (peridio) típicamente verrugosa, con verrugas pequeñas y aplanadas, y una gleba (interior) inicialmente blanca que puede volverse ocre con la madurez. Suelen tener un olor y sabor característicos, a menudo dulzones. Son hongos micorrícicos, formando simbiosis con las raíces de diversas plantas leñosas en suelos calcáreos, principalmente en regiones de clima mediterráneo.

Microscópicamente, se distinguen por sus ascos subglobosos a elipsoidales, conteniendo típicamente 6-8 esporas no amiloides. Las esporas son de forma esférica a elipsoidal y presentan una ornamentación variable que puede ser lisa, verrugosa o reticulada.

Entre las especies más comúnmente citadas dentro del género Picoa se encuentran:

  • Picoa juniperi: Caracterizada por ascocarpos subglobosos con verrugas aplanadas y umbilicadas, y esporas esféricas que desarrollan una ornamentación de finas verrugas. Se asocia principalmente con Cistus, Quercus y Helianthemum.
  • Picoa lefebvrei: Morfológicamente muy similar a Picoa juniperi, lo que ha llevado a debates sobre si es una especie distinta. También se encuentra en asociación con plantas del género Cistus.
  • Picoa gilkeyae: Especie descrita en América del Norte, lo que amplía la distribución conocida del género.

Es importante mencionar que la taxonomía del género Picoa ha sido objeto de revisión, y algunas especies previamente incluidas pueden ser reclasificadas. Picoa juniperi y Picoa lefebvrei son las especies más frecuentemente mencionadas en la literatura europea.

En cuanto a Picoa Juniperi

Características Macroscópicas:

  • Forma del ascocarpo: Generalmente subgloboso a irregular, a menudo con varios ejemplares creciendo juntos de forma irregular. En contraste, otras Picoa pueden tener formas más definidas o crecer de forma más solitaria.
  • Tamaño: Típicamente entre 1 y 3 cm de diámetro, aunque puede alcanzar los 5 cm. Algunas otras Picoa pueden tener rangos de tamaño diferentes.
  • Peridio (superficie exterior): Cubierto de pequeñas verrugas (1-2 mm de ancho) aplanadas y umbilicadas, de distribución más o menos regular. El color varía de marrón claro a marrón muy oscuro, a veces con tonos rojizos, oscureciéndose con la madurez. Algunas Picoa pueden tener verrugas de diferente tamaño, forma o un peridio más liso o con otro tipo de ornamentación.
  • Gleba (parte interior): Blanca en ejemplares jóvenes, volviéndose ligeramente ocre al madurar, con una trama de venas blancas poco distinguible en ejemplares jóvenes. El olor es dulzón, que recuerda al coco, y el sabor es dulce. Otras Picoa pueden tener glebas de diferente color, textura, olor o sabor.
  • Hábitat: Principalmente asociado a las raíces de plantas de los géneros Cistus, Quercus y Helianthemum, prefiriendo ambientes cálidos y soleados. La especificidad de las asociaciones y los tipos de hábitat pueden variar entre las especies de Picoa.

Características Microscópicas:

  • Ascos: Subglobosos a anchamente elipsoidales, con un pedúnculo bastante largo, típicamente con 6-8 esporas, no amiloides. Las dimensiones medias son de aproximadamente 112.4 x 58.4 µm. El número de esporas por asco puede ser diferente en otras especies.
  • Esporas: Esféricas, con una gran gútula central en ejemplares jóvenes. Inicialmente parecen lisas, pero desarrollan una ornamentación de finas verrugas redondeadas y cianófilas al madurar. En ocasiones, se pueden observar esporas con una retícula bien formada. Las dimensiones medias son de 25 x 23.4 µm (Qe = 1.1), pero pueden variar ligeramente. Otras Picoa pueden tener esporas de diferente forma (elipsoidales, fusiformes), tamaño, ornamentación (lisas, punteadas, reticuladas con otro tipo de retículo) o sin gútula.

Es importante tener en cuenta que la identificación precisa a menudo requiere la combinación de características macroscópicas y microscópicas, y en algunos casos, puede ser necesario el análisis molecular. Además, algunas especies de Picoa pueden ser muy similares, lo que dificulta su diferenciación. Por ejemplo, existe controversia sobre si Picoa lefebvrei es una especie distinta de Picoa juniperi debido a la similitud de sus características microscópicas.