domingo, 2 de agosto de 2026

Pluteus cervinus

 

Foto de Aurelio García Blanco

   Pluteus cervinus (Schaeff.) P. Kumm., conocido comúnmente en español como plúteo de ciervo, es una especie de hongo basidiomiceto perteneciente a la familia Pluteaceae. Es la especie tipo del género Pluteus.

Desde una perspectiva ecológica, es un hongo saprófito lignícola, lo que significa que se alimenta de madera muerta en descomposición. Desempeña un papel fundamental en los ecosistemas forestales al descomponer la celulosa y la lignina de tocones, troncos caídos y restos de madera enterrada, principalmente de árboles de hoja caduca (matorrales y bosques de frondosas), aunque ocasionalmente puede encontrarse en coníferas. Es una especie cosmopolita, ampliamente distribuida en las zonas templadas del hemisferio norte (Europa y América del Norte).

Históricamente considerado una única especie muy variable, los estudios de filogenia molecular actuales (basados en marcadores de ADN como la región ITS) han demostrado que Pluteus cervinus es en realidad un complejo de especies crípticas. Especies morfológicamente idénticas o muy similares, como Pluteus petasatus, Pluteus pouzarianus (que crece estrictamente en coníferas) o Pluteus primus, han sido segregadas basándose en su perfil genético y preferencias de sustrato.

Características Macroscópicas

  • Sombrero (Píleo): Mide entre 5 y 15 cm de diámetro. Inicialmente es acampanado o convexo, evolucionando a plano-convexo y finalmente extendido, a menudo conservando un mamelón (protuberancia) central obtuso. La cutícula es lisa, finamente fibrillosa (con fibrillas radiales innatas más oscuras), ligeramente viscosa en tiempo húmedo y brillante en seco. El color varía del marrón grisáceo al marrón oscuro o leonado, recordando el pelaje de un ciervo (de ahí su epíteto específico cervinus).

  • Láminas: Son libres (no se unen al pie), muy apretadas, anchas y ventrudas. Inicialmente son blancas o blanquecinas, pero adquieren un color rosa carne o rosa salmón muy característico a medida que las esporas maduran. El margen o filo de la lámina suele ser entero y del mismo color o ligeramente más pálido.

  • Pie (Estípite): Mide de 5 a 12 cm de longitud por 0.5 a 2 cm de grosor. Es cilíndrico, macizo, firme, frecuentemente ensanchado hacia la base (subbulboso). Presenta una superficie blanquecina o grisácea, cubierta de fibrillas longitudinales de color marrón oscuro o negruzco, más densas hacia la base. Se separa con gran facilidad del sombrero (conjunción himenoforal libre).

  • Carne (Contexto): Firme en el sombrero pero fibrosa en el pie. De color blanco. Posee un olor y sabor característicos que recuerdan fuertemente al rábano o a la corteza de sandía (olor rafanoide).

  • Esporada: De color rosa, rosa-arcilloso o salmón.

Características Microscópicas
  • Esporas: Son lisas, elipsoidales u oblongas, hialinas (transparentes) al microscopio y de paredes gruesas. No son amiloides (no reaccionan con el reactivo de Melzer).

    • Dimensiones estándar: 5.5 - 8.5 x 4.0 - 6.0 µm

  • Basidios: Tetraspóricos (producen 4 esporas), claviformes, con unas dimensiones aproximadas de 20 - 35 x 7 - 10 µm

  • Cistidios (Elemento clave de diagnóstico):

    • Pleurocistidios (en las caras de las láminas): Son de tipo metuloide (de paredes muy gruesas, de entre 1 y 3 µm. Tienen forma fusiforme o lageniforme (50 - 90 x 12 - 25 µm y se caracterizan unívocamente por presentar en su ápice entre 3 y 5 ganchos apicales o aculeos bien desarrollados.

    • Queilocistidios (en el filo de las láminas): Son numerosos, de paredes delgadas, hialinos, frecuentemente claviformes, piriformes o esferopedunculados 30 - 60 x 10 - 25 µm, carentes de ganchos apicales. Su función es estéril y hacen que el filo de la lámina parezca heterogéneo.

  • Cutícula (Pileipellis): Está estructurada como un cutis (fibrillas paralelas postradas). Las hifas terminales son cilíndricas, alargadas, con un ancho de entre 5 y 15 µm y contienen pigmento intracelular disuelto de color marrón.

  • Fíbulas (Uniones en pinza): Ausentes en la gran mayoría de los tejidos de la forma tipo de Pluteus cervinus (un criterio crucial para distinguirlo de Pluteus pouzarianus, el cual sí presenta fíbulas abundantes en la pileipellis).

















domingo, 26 de julio de 2026

Coprinus arenarius (Xerocoprinus arenarius ? )

 

Coprinus arenarius Pat. es una especie micológica fascinante y extremadamente rara, adaptada de forma única a climas semiáridos y suelos arenosos o yesosos. Al contrario que la mayoría de los hongos de su grupo, posee adaptaciones morfológicas evolutivas para resistir la escasez de agua, lo que la sitúa en una posición intermedia hacia formas desérticas (secotioides).


La historia de Coprinus arenarius es el reflejo perfecto de los "quebraderos de cabeza" que sufren los micólogos con la taxonomía de los hongos:

La batalla de las bases de datos: Si buscas esta especie en las dos plataformas científicas más grandes del mundo (Index Fungorum o MycoBank), se te indicará que el nombre correcto es Xerocoprinus arenarius (Pat.) Maire. Sin embargo, micólogos españoles expertos (como Manuel Becerra, Antonio Ruiz Mateo y Juan Carlos Campos) demostraron en el Boletín de la Sociedad Micológica Extremeña que esto es un error histórico de interpretación arrastrado desde principios del siglo XX. El verdadero Xerocoprinus arenarius descrito por el micólogo René Maire en el norte de África es un hongo totalmente distinto y adaptado al desierto, mientras que la especie descrita originalmente por Narcisse Patouillard en 1892 (Coprinus arenarius) se mantiene firmemente dentro del género Coprinus s.s. gracias a la anatomía de su pie y su ADN.

Un hongo "fantasma" en España: Es una de las setas más raras de Europa. Durante décadas solo se han documentado contadas citas oficiales en toda la península ibérica (en lugares puntuales de Valladolid, País Vasco, Soria o Salamanca). Su micelio puede pasar años "escondido" bajo las dunas de arena o estepas yesosas esperando el momento de humedad perfecto para fructificar de forma efímera antes de licuarse.

Características Macroscópicas

  • Píleo (Sombrero): Al principio es ovoide-elongado o cilíndrico, evolucionando a acampanado. Es de tamaño pequeño a mediano, típicamente de color blanquecino a grisáceo con el disco central de tonos pardos o cremas. Está cubierto por un velo que se rompe en pequeñas escamas o restos fibrillosos.


  • Láminas: Muy apretadas, libres respecto al pie. Al igual que otros miembros de Coprinus sensu stricto, pasan de blancas a rosadas, terminando en un color negro puro. Son delicuescentes, lo que significa que se auto-digieren convirtiéndose en un "alquitrán" o tinta negra para liberar las esporas.

  • Estípite (Pie): Es cilíndrico, alargado, de consistencia frágil, hueco y de color blanco. Presenta una estructura interna algodonosa o filamentosa central muy característica del género. Cuenta con un anillo rudimentario o zona anular baja y móvil, que a menudo queda teñida de negro por las esporas.

  • Hábitat: Estrictamente psamófilo (crece en la arena) o xerófilo (ambientes muy secos). Se encuentra semienterrado en dunas, arenas litorales o de interior, y suelos yesosos asociados a vegetación esteparia.

Características Microscópicas

Esporas: De tamaño considerablemente grande, elipsoidales, lisas, de color marrón muy oscuro a negro bajo el microscopio. Poseen un poro germinativo apical evidente y centrado. Sus medidas oscilan generalmente entre las 12-17 µm de longitud.







Basidios: Típicamente tetraspóricos (con 4 esporas), rodeados de células estériles de soporte llamadas braquibasidios (o pseudoparáfisis), una estructura fundamental en la delimitación del género Coprinus.
Cistidios: Presenta cheilocistidios (en el borde de las láminas) de formas variables (piriformes a utriformes), pero carece o es muy escaso en pleurocistidios (en la cara de las láminas).










Cutícula (Pileipellis): De tipo cutis, compuesta por hifas cilíndricas dispuestas de forma paralela. 







NOTA: El Atlas de los hongos de Castilla y León ( de Juan Antonio Sánchez Rodríguez y Aurelio García Blanco ) publicado en 2006 ya hacia referencia expresa a esta especie, por  lo que sería la primera vez que se citaba en España.



domingo, 19 de julio de 2026

cyclocybe cilindracea

 

Foto de Aurelio García Blanco

Cyclocybe cylindracea es un hongo basidiomiceto de la familia Strophariaceae (anteriormente clasificado en Bolbitiaceae). Durante décadas se le conoció científicamente como Agrocybe cylindracea o Agrocybe aegerita. Sin embargo, análisis filogenéticos multilocus modernos (secuenciación de las regiones ITS y nrLSU del ADN) demostraron que el género Agrocybe era polifilético, lo que obligó a recuperar el género histórico Cyclocybe para agrupar a las especies de mayor tamaño, con anillo membranoso persistente y poros germinativos reducidos.

  • Ecología: Es una especie mayoritariamente saprótrofa y ocasionalmente parásita facultativa (causante de podredumbre blanca). Crece de forma cespitosa o gregaria directamente sobre madera muerta o heridas de árboles vivos de hoja caduca, mostrando una preferencia estricta por los géneros Populus (álamos/chopos), Salix (sauces), Ulmus (olmos) y Quercus (robles).

  • Distribución: Cosmopolita, muy común en la región mediterránea y zonas templadas de Europa, Asia y América.

 Características Macroscópicas

Las estructuras visibles a simple vista varían notablemente según el estado de madurez del cuerpo fructífero (basidioma):

  • Píleo (Sombrero): De 50 a 150 (ó 200) mm de diámetro. Inicialmente es hemisférico y de un color marrón chocolate muy oscuro o pardo-púrpura. Al madurar, se vuelve plano-convexo a extendido, aclarándose progresivamente desde el margen hacia el centro, adquiriendo tonos crema, ocráceos o blanquecinos. La superficie es seca, glabra (sin pelos), a menudo arrugada o agrietada en condiciones de baja humedad (aspecto areolado). El margen es típicamente involuto en la juventud y liso al madurar.

  • Himenóforo (Láminas): Láminas apretadas, adnadas, sinuadas o ligeramente subdecurrentes por una pequeña línea. Inicialmente son de color blanco-crema, pasando a marrón-tabaco o marrón-arcilla maduro debido a la maduración de las esporas. El borde de la lámina (arista) suele ser ligeramente más claro o finamente crenado.

  • Estípite (Pie): Cilíndrico, esbelto y macizo; de 10-150 mm de longitud por 2-25 mm de grosor. De color blanquecino a pardo claro con la edad, cubierto de fibrillas longitudinales y pequeñas escamas.

  • Velo parcial (Anillo): Presenta un anillo membranoso, amplio, persistente y colgante situado en la zona apical superior del estípite. Al madurar el hongo, la cara superior del anillo se tiñe de un color marrón oscuro muy característico por la caída del depósito de esporas.

  • Contexto (Carne) y Organolepsia: Carne firme y blanca en el sombrero, compacta y fibrosa en el pie. Posee un olor característico muy agradable, a menudo descrito como afrutado o a "vino viejo", y un sabor dulce fúngico excelente.

  • Esporada: De color marrón oscuro a marrón-pardo (color tabaco).

Características Microscópicas

El análisis microscópico es clave para diferenciar la especie de otros miembros cercanos. Los estudios morfológicos dividen a las poblaciones de esta especie en dos morfotipos principales según el número de esterigmas en sus basidios:

  • Basidiosporas: Oblongas a elipsoidales, de paredes lisas y pigmentadas (color miel o marrón-amarillento bajo el microscopio óptico en solución de KOH). Cuentan con un poro germinativo apical reducido (una de las características clave para separarla de Agrocybe s.str., donde el poro es truncado y evidente).

    • Morfotipo 1 a 4 esporas (Común en Europa): Esporas de (8-) 9-11 X 5-6 µm

    • Morfotipo 2 esporas (Común en Sudamérica/Asia): Esporas más grandes, de 10-16 (-17) x 5-9 µm

    • Reacción química: Inamiloides (no reaccionan al reactivo de Melzer).

  • Basidios: Claviformes, delgados, miden aproximadamente de 17-46 x 5-8 µm Pueden presentar de 1 a 4 esterigmas (frecuentemente tetraspóricos en Europa y bispóricos en ciertas líneas evolutivas de Asia y América).

  • Cistidios (Células estériles del himenio):

    • Pleurocystidios (en las caras de las láminas): Muy numerosos, de 21-65 x 7-17µm. Tienen morfología variable de claviformes a ventricosos, con el ápice redondeado, capitado o mucronado.

    • Cheilocystidios (en el borde de las láminas): De 18-49 x 5-13 µm Morfología similar a los pleurocistidios o más pequeños, con formas que van desde cilíndricas hasta lageniformes (forma de botella).

  • Pileipellis (Cutícula del sombrero): Estructura de tipo himeniforme (un palisado compacto de células infladas). Está formada por elementos vesiculosos a claviformes de 14-42 x 6-25 µm Se observan pileocistidios dispersos, de ventricosos a lageniformes.

  • Fíbulas (Conexiones en pinza): Presentes en los septos de las hifas en prácticamente todos los tejidos del basidioma, confirmando su estado dicariótico normal.












domingo, 12 de julio de 2026

Gymnosporangium sabinae ( fase peral )

Como vimos en una entrada anterior Gymnosporangium sabinae es un hongo fitopatógeno (parásito de plantas) perteneciente al orden Pucciales, causante de la enfermedad conocida popularmente como la roña o roya del peral.

Este organismo destaca por ser un hongo heteroico, lo que significa que necesita obligatoriamente alternar entre dos hospedadores distintos para completar su ciclo vital: el peral (Pyrus communis) y el enebro o sabina (Juniperus spp.). Sin la presencia de ambos en un radio cercano (generalmente menos de 500 metros), el hongo no puede sobrevivir a largo plazo. En el peral causa llamativas manchas de un color naranja vivo que merman la capacidad fotosintética del árbol y dañan gravemente los frutos si la infección es severa.

Esta vez estudiaremos con detalle la otra fase, la del peral.




Fase de infección en el peral: 

La fase que vemos en el peral ocurre principalmente durante la primavera y el verano. Científicamente, este proceso se divide en etapas microscópicas y macroscópicas muy precisas:

1. Llegada e inoculación (Primavera temprana)

El ciclo en el peral comienza cuando las estructuras gelatinosas del hongo presentes en los enebros maduran debido a las lluvias primaverales. Estas masas liberan millones de basidiosporas (esporas haploides, n). Transportadas por el viento, las basidiosporas aterrizan sobre los brotes tiernos, hojas y frutos jóvenes del peral.

2. Penetración y colonización celular

Para que la infección tenga éxito, se requiere una película de agua líquida sobre la hoja (por lluvia o rocío continuo) y temperaturas templadas (entre 12°C y 20°C).

  • La basidiospora germina emitiendo un tubo germinativo.

  • A diferencia de otros hongos que entran por los estomas (los poros de las plantas), Gymnosporangium sabinae realiza una penetración directa a través de la cutícula y las células epidérmicas de la hoja de forma mecánica y enzimática.

  • Una vez dentro, el micelio (el "cuerpo" del hongo) se expande de forma intercelular por el parénquima, absorbiendo nutrientes de las células vivas del peral mediante unas estructuras especializadas llamadas haustorios, sin matar la célula inmediatamente (parasitismo biotrófico).

3. Desarrollo de Espermagonios (Fase Picnial)

Unas semanas después de la penetración (normalmente en mayo o junio), el hongo rompe la epidermis del haz (la cara superior de la hoja) formando unas estructuras microscópicas llamadas espermagonios (o picnidios).

  • Visualmente, se aprecian como pequeños puntos negros en el centro de las manchas naranjas.

  • Estas estructuras producen espermacios (gametos masculinos) y hifas receptoras (femeninas) inmersos en una gotita de melaza dulce que atrae a los insectos. Los insectos transportan los espermacios de una mancha a otra, provocando la dicariotización (fusión de núcleos compatibles) para que el hongo continúe su desarrollo.

4. Desarrollo de Acecios (Fase de salida)

Hacia el final del verano (agosto o septiembre), el micelio fecundado migra hacia el envés (la cara inferior de la hoja), justo debajo de las manchas originales. Allí se produce una hipertrofia tisular (grosor inusual en la hoja) y brotan los acecios.

  • Estas estructuras tienen forma de pequeños "cuernos" o protuberancias cónicas de color pardo.

  • En su interior se generan las aceciosporas (esporas dicarióticas, n+n). Cuando el cuerno madura, se abre liberando estas esporas al viento.

Las aceciosporas ya no pueden infectar a otros perales; su único objetivo biológico es viajar por el aire para infectar los tejidos leñosos de un enebro, cerrando así la fase del peral y comenzando el ciclo invernal en el hospedador alterno.