Características Macroscópicas
- El carpóforo o ascoma de T. extremadurensis se desarrolla de forma hipogea (enterrada) o semi-hipogea, emergiendo a la superficie al madurar.
Presenta una forma tuberiforme, similar a un pequeño tubérculo o una patata, con un diámetro que oscila entre 2 y 5 cm. Su peridio (piel) está bien definido y es liso, aunque puede volverse débilmente rugoso y a menudo se agrieta con la edad, dejando ver la gleba interna. La coloración es progresiva: crema o amarillenta en los ejemplares jóvenes, tornándose a un pardo ocre con manchas ferruginosas (color óxido) al envejecer, e incluso puede adquirir tonos más oscuros en las zonas expuestas a la luz. En ocasiones, se puede observar una pequeña depresión en la base y, de forma más rara, un seudoestípite. - La gleba es la masa interna del hongo y se caracteriza por ser sólida, consistente y suculenta.
Su color también cambia con la maduración: es blanquecina con tonalidades rosadas en sus primeras etapas, oscureciéndose a un gris azulado o gris-verdoso al madurar. La gleba está ornamentada con finas venaciones de un color más claro, que dibujan un patrón serpenteante o "marmóreo" y que se vuelven menos evidentes en ejemplares muy maduros. El olor del hongo es poco pronunciado o tenue, sin ser distintivo, y su sabor es suave.
Características Microscópicas
El análisis microscópico es el pilar fundamental para la identificación de T. extremadurensis, ya que presenta características cuantitativas y cualitativas que la distinguen de otras especies con esporas espinosas del mismo género.
- El peridio tiene una estructura pseudoparenquimática, lo que significa que está formado por células que se asemejan a las del parénquima vegetal. Estas células son subglobosas, hialinas y de pared fina en las capas más internas, mientras que se vuelven amarillentas y de pared más gruesa en las capas más externas. El grosor del peridio varía entre 300 y 600 micrómetros.
- Las ascas, que son las estructuras productoras de esporas, son no amiloides, lo que significa que no reaccionan al yodo. Su forma es subglobosa a ovada, con paredes que miden 1-2 micrómetros de grosor. Las ascas pueden ser sésiles o tener un estípite corto, y su tamaño oscila entre micrómetros. Cada asca contiene de 6 a 8 esporas, dispuestas de manera irregular en su interior.
- Las ascosporas son el rasgo más distintivo de la especie. Son de forma globosa y, al igual que el carpóforo, cambian con la maduración: son inicialmente hialinas, lisas y unigutuladas (contienen una sola gota de lípido), volviéndose amarillentas y ornamentadas al alcanzar la madurez.
Las dimensiones de las esporas son una característica crucial: con la ornamentación incluida, el diámetro es de (21–)22–26(–27) micrómetros, con una mediana de 24 micrómetros. Sin la ornamentación, el diámetro es de (16–)17–19(–20) micrómetros, con una mediana de 18 micrómetros. - La ornamentación de las esporas es la clave de identificación por excelencia. Se trata de espinas "cónicas, gruesas y romas"
, que a veces pueden ser truncadas o tener forma de dedo. Estas espinas a menudo se unen en la base, un rasgo distintivo. Su longitud es de 3–4(–5) micrómetros y su ancho en la base es de 1–3 micrómetros.
Hábitat y Ecología
Terfezia extremadurensis es un hongo micorrícico que establece una simbiosis obligada con una planta hospedadora específica, la cistácea conocida como Tuberaria guttata.
Algunas Fuentes consultadas





