domingo, 30 de noviembre de 2025

Cyathus stercoreus




 Cyathus stercoreus es un hongo saprofito conocido popularmente como "hongo nido de pájaro" debido a la forma de su cuerpo fructífero. Pertenece a la familia Nidulariaceae dentro de los Basidiomicetos.

Características Macroscópicas

El cuerpo fructífero de Cyathus stercoreus comienza siendo globoso o piriforme, madurando hasta adoptar una forma de copa  cónica o campanulada, parecida a un pequeño nido, que mide entre 5 y 18 mm de altura por 4 a 8 mm de diámetro.

El peridio tiene dos capas:

1.Exoperidio (Superficie Externa): Posee una textura tomentosa, densa y lanuda, que le confiere un tacto suave. Su coloración es típicamente pardo castaño, gris-marrón o pardo amarillento. 

2.Endoperidio (Superficie Interna): Esta capa es lisa y no estriada, presentando un color distintivo gris oscuro, gris azulado vivo o casi negro, a menudo con un acabado brillante.


En su etapa joven, la abertura del nido está cubierta por una membrana fina y blanquecina llamada epifragma, la cual se rompe y desaparece por completo al madurar.

En el interior de la copa se alojan los peridíolos, que son las estructuras lenticulares que contienen las esporas. Estos son de color negro o gris negruzco y muy brillantes, generalmente de 7 a 12 por carpóforo. Cada peridíolo está unido a la base del nido por un delgado filamento llamado funículo, el cual puede ser sencillo o fugaz.

El hongo es sésil (sin pie) y crece directamente sobre el sustrato. Su ecología es estrictamente saprofítica, siendo notable su crecimiento en estiércol (especialmente de ungulados) o sobre restos vegetales muy descompuestos.
Detalle de la pared de un peridiolo
    Detalle del interior y la pared de un peridiolo.


Características Microscópicas

El rasgo microscópico más importante para la identificación de C. stercoreus son sus basidiosporas.

Las esporas son grandes en comparación con otras especies del género, variando típicamente en un rango de (18,0-) 21,4–29,4 (-33,5) - (18,0-) 20,7–27,5 (-30,3). Son de forma globosa a subglobosa, lisas, hialinas (transparentes), de paredes gruesas y con contenido vacuolar.

Los basidios que producen estas esporas son a menudo sésiles, lo que significa que las esporas crecen directamente de la célula sin un esterigma prominente.

Las hifas del micelio secundario son dicarióticas (poseen dos núcleos por célula) y exhiben regularmente las estructuras de división celular conocidas como fíbulas , que aseguran el mantenimiento de la condición n+n.





           Hifas del cordón funicular dispuestas de forma retorcida como una cuerda.


Mecanismo de Dispersión por Salpicadura. 

El cuerpo fructífero, con forma de copa (el "nido"), y los paquetes de esporas en su interior (los peridíolos, o "huevitos") están perfectamente diseñados para actuar como un sistema de dispersión hidrodinámico.

1. El Impacto de la Gota

Cuando una gota de lluvia cae dentro de la copa del (el peridio), la forma del nido actúa como un embudo o cráter. La energía cinética de la gota se redirige y se transforma en una fuerza de salpicadura.

2. Expulsión del Peridíolo

El impacto impulsa el agua y, lo que es crucial, uno o varios de los peridíolos (que contienen las esporas) fuera de la copa. Los peridíolos pueden ser lanzados a distancias sorprendentes, a veces hasta un metro o más del hongo original.

3. El Cable y la Trampa (Estructura Funículo-Funicular)

Aquí es donde entra en juego la estructura que une el peridíolo al nido: el funículo.

  • Funículo: Es un cordón hifal con tres partes:

    • Vesícula: Una base hinchada que se fija al peridíolo.

    • Cordón: El filamento principal.

    • Bolsa del Retículo (o Cuerda de Anclaje): La parte que se adhiere a la pared del nido.

Mecanismo de Anclaje

Al ser expulsado, el peridíolo arrastra consigo el cordón funicular desenrollado. Cuando el peridíolo viaja por el aire, la bolsa de retículo se expande y se vuelve pegajosa.

  • El objetivo es que el peridíolo impacte y la bolsa se adhiera a alguna rama, tallo de hierba o cualquier objeto cercano. El peridíolo queda entonces suspendido de su "cable".

  • Este cable (el funículo) se enrolla alrededor del obstáculo, asegurando que el peridíolo quede anclado a la vegetación, a la espera de que los animales herbívoros lo ingieran accidentalmente o se desintegre lentamente liberando las esporas al ambiente.

4. Ciclo de Vida (Dispersión Final)

Las esporas de (que suele crecer en estiércol) tienen una ventaja adaptativa con este mecanismo:

  • Al quedar adheridas a la vegetación, pueden ser ingeridas por animales herbívoros (vacas, caballos, etc.) que pastan.

  • Las esporas tienen paredes gruesas que les permiten sobrevivir al tracto digestivo del animal.

  • Finalmente, las esporas son depositadas con el estiércol, asegurando que el hongo se siembre directamente en su sustrato preferido para comenzar un nuevo ciclo de crecimiento.

===>CONCEPTOS PARA ENTENDER LA FAMILIA NIDULARIAE







domingo, 23 de noviembre de 2025

Elaphomices muricatus

 El género de hongos Elaphomyces incluye aproximadamente 25 especies conocidas como "trufas de ciervo". Son hongos hipogeos que forman ectomicorrizas vitales en ecosistemas de bosques templados y subárticos. Su forma es globosa u ovoide, con una corteza gruesa y dura, a menudo verrugosa o granulada. En su interior, la gleba o carne es compacta cuando es joven y se vuelve una masa polvorienta de color negro-marrón a medida que las esporas maduran. Tienen un olor que a menudo atrae a animales como ciervos y jabalíes. Sus esporas son globosas y con ornamentación, como verrugas o espinas. Algunas especies de este género tienen la particularidad de acumular arsénico.

Características Macroscópicas

  • Forma y Tamaño: Presenta una forma esférica o subglobosa, con un diámetro que  oscila entre 1 y 4 cm.

  • Superficie (Peridio): La superficie exterior, conocida como peridio, es la característica distintiva de la especie. Es de color amarillento ocre a pardo oscuro o ferruginoso y está cubierta por numerosas verrugas o espinas puntiagudas, de 1 a 2 mm de altura. El peridio es muy grueso y duro, y al cortarlo, a menudo se aprecia una capa interior moteada o jaspeada de color más claro.

  • Gleba (Interior): La gleba es la masa fértil en el interior del hongo. En ejemplares jóvenes, es de color blanco a rosa violacea y firme, pero con la madurez, se vuelve negra y pulverulenta, compuesta casi en su totalidad por las esporas maduras.

  • Olor: El olor es suave al principio, pero se vuelve desagradable en la madurez.

Características Microscópicas

  • Esporas: Las esporas son esféricas, globosas, y su color varía de pardo a negro.

  • Tamaño: El tamaño de las esporas puede variar significativamente entre los ejemplares, lo que a menudo causa confusión en su identificación. Suelen medir entre 14 y 21 µm

  • Ornamentación: La superficie de las esporas no es lisa, sino que está decorada con espinas o verrugas puntiagudas. 

  • Ascas: Las esporas se forman en sacos llamados ascas, que en esta especie son subglobosas y contienen entre 2 y 8 esporas.





CURIOSIDAD: Lo más intrigante de este hongo es su capacidad biológica de acumular arsénico en su interior en concentraciones sorprendentemente altas. La investigación ha demostrado que Elaphomyces muricatus puede superar los 120 mg/kg (miligramos por kilogramo) y pueden llegar hasta 660 mg/kg. Esto es mucho más alto que las concentraciones encontradas en cualquiera de otros hongos terrestres y plantas.
Especialmente en su forma Ácido metilarsenioso, una forma altamente tóxica.  La presencia de estas formas metiladas de arsénico sugiere que el hongo tiene un mecanismo biológico activo para metabolizar el arsénico que absorbe del suelo, en lugar de simplemente almacenarlo.
 ¿Por qué lo hace? ¿Es un mecanismo de defensa para evitar ser devorado por los animales, como los ciervos que lo buscan? O quizás es simplemente una estrategia para sobrevivir en suelos contaminados. Esta intrigante habilidad lo convierte en una especie única, un verdadero enigma del mundo fúngico que nos recuerda que la naturaleza esconde sorpresas fascinantes en los lugares más inesperados. Se ha convertido en  un tema de gran interés para la investigación científica en el campo de la micología y la toxicología.




domingo, 16 de noviembre de 2025

Tuber nitidum

 


Está muy difundida ya que se asocia a numerosos árboles, tanto planifolios como coníferas. Madura a finales de primavera, aunque se puede encontrar durante todo el año. Bajo encinas, en suelos calizos, en Comparte con frecuencia el mismo hábitat que Tuber aestivum. 

Caracteres macroscópicos:

  • Ascoma: Subgloboso, irregular, suele presentar una cavidad basal muy cerrada, a modo de hendidura. Tamaño de 1 a 4 cm. Superficie lisa de color  ocre, a veces algo brillante.
  • Peridio: Adherente a la gleba. Liso a subpapiloso. Color marrón ocre, algo pruinoso.
  • Gleba: Primero blanquecina y después marrón claro, oscureciéndose al madurar. Venas aeríferas blancas, numerosas, finas, gangliformes, ramificadas. Venas de la trama oscuras bordeando a otras venas blancas.
  • Olor: Intenso a tuber, algo aliáceo. Sabor casi inapreciable, puede recordar al anacardo.


Caracteres microscópicos:

  • Ascos: subglobosos a claviformes o piriformes, corto o largamente pedunculados, de 50-85 x 45-65 µm, pedicelo excluido, con 1-4 (5) esporas en su interior.
  • Esporas: amarillo ocre, translúcidas. Tienen una forma muy variable incluso en ejemplares del mismo micelio: ovoideas, elipsoidales, apiculadas. Están decoradas con espinas cónicas aisladas de 2-3 µm de largo. El tamaño de las esporas también es  variable incluso en el mismo micelio, de 20-30 (37) x 16-22 (26) µm (Q=1,15-1,40), ornamentación excluida.
  • Peridio: de 300-400 µm de espesor, plectenquimatoso, constituido por hifas entremezcladas y muy apretadas.






NOTA: Tuber nitidum no es una especie aceptada por todos los autores, que la consideran como una variedad  de T. rufum. Aunque Tuber nitidum presenta un peridio liso diferente al areolado o verrucoso de Tuber rufum, microscópicamente no es fácil encontrar diferencias.

domingo, 9 de noviembre de 2025

Genea lobulata

 

Genea lobulata es una especie de hongo ascomiceto perteneciente a la familia Pyronemataceae. Antes denominada Genea sphaerica for. lobulata.

Características Macroscópicas

  • Cuerpo fructífero (ascocarpo): El ascocarpo de Genea lobulata es de forma globosa a subglobosa,  Su tamaño suele ser pequeño, a menudo de 1 a 3 cm de diámetro.

    Dotados de una base con delicado mechón micelial, con pequeña apertura circular en el ápice.

  • Coloración: La superficie exterior es de color marrón oscuro a negro, a menudo con una textura áspera o verrugosa.

  • Textura: La superficie es finamente verrugosa. Al cortarlo, el interior (la gleba) es de color gris pálido a marrón claro, con una consistencia cerosa. 

  • Gleba. Constituida por pequeñas celdas con pared de color grisáceo (vista en sección), originadas por introflexiones muy acentuadas, forradas internamente de una palizada regular de ascos y paráfisis más largos que los ascos, que forman un epitecio negro. Interiormente huecos, donde se forma un conjunto de amplias cavidades de color negro que le dan un aspecto bellísimo, especialmente cuando les damos un corte y aparecen los tabiques de color blanco puro que separan las celdas.

  • Olor y sabor: No se considera comestible. Olor y sabor aromáticos al principio, después desagradables.



Características Microscópicas

  • Ascas: cilíndricos,  provistos de un largo pedicelio  de entre ± 260-350 x 30-35 micras; monoseriados, con 8 esporas .
  • Esporas: subglobosas a elipsoidales, hialinas al principio o de color amarillo pálido cuando maduran, con dimensiones de (18) 20-30 x 17-24 µm, excluida la ornamentación, densamente ornamentadas con verrugas cónicas a veces semiesféricas truncadas de 0,6-2,4 µm de ancho, con verrugas menores intercaladas.
  • Paráfisis: Entre las ascas, se enuentran estructuras estériles llamadas paráfisis, que ayudan a identificar el hongo. En este caso son hialinos, septados, cilíndricos, de 3-15 µm de diámetro en la parte superior, más largos que los ascos y formando un epitecio oscuro.

  • Peridio: con estructura pseudoparenquimática, con elementos pigmentados de coloración pardo-rosada y células globosas sin pigmento, que van adquiriendo apariencia de hifas hacia el himenio.












NOTA: Nuestro  sincero agradecimiento a Julio Cabero, por la donación desinteresada de los ejemplares que han dado lugar al estudio de esta especie.

domingo, 2 de noviembre de 2025

Puccinia phragmitis

El género Puccinia es uno de los géneros más grandes (conteniendo más de 4,000 especies) y económicamente importantes dentro del orden de los Pucciniales, conocidos comúnmente como hongos de la roya. Son parásitos obligados de plantas, lo que significa que no pueden vivir sin un huésped. Su nombre, "roya" (en inglés, "rust"), proviene del color y la textura oxidada de las pústulas que forman en las plantas infectadas, las cuales contienen esporas. Una de las características más notables de este género es su ciclo de vida complejo, que a menudo requiere de dos huéspedes no relacionados para completarse, un fenómeno conocido como heteroecia. Puccinia es responsable de enfermedades devastadoras en cultivos de cereales como el trigo, la avena, la cebada y el centeno, causando pérdidas significativas a nivel mundial. Su capacidad de dispersión a larga distancia a través de esporas transportadas por el viento las convierte en una amenaza persistente y global para la agricultura.






 Puccinia phragmitis es un hongo basidiomiceto de la familia Pucciniaceae. Es conocido como el agente causal de la roya del carrizo (Phragmites australis), una enfermedad que afecta a esta planta. Este hongo es heteroico, lo que significa que necesita dos hospederos diferentes para completar su ciclo de vida. Su hospedero primario es el carrizo (Phragmites australis), y su hospedero secundario es la acedera (Rumex spp.).




Características Macroscópicas

Las características macroscópicas de Puccinia phragmitis se manifiestan en los tejidos de sus hospederos a través de las diferentes etapas de su ciclo de vida.

  • En el carrizo (Phragmites australis):

    • Uredinios: Se presentan como pústulas de color naranja amarillento a marrón anaranjado. Son de forma elíptica o alargada y se encuentran principalmente en las hojas del carrizo. A medida que maduran, rompen la epidermis de la hoja para liberar las urediniosporas.

    • Telios: Son pústulas de color marrón oscuro a negro, que también se desarrollan en las hojas y tallos del carrizo. Tienen una forma alargada y son más firmes que los uredinios.

  • En la acedera (Rumex spp.):

    • Picnios (espermacios): Son estructuras pequeñas, de color amarillo-anaranjado, que se forman en la superficie superior de las hojas.

    • Aecios: Se presentan como estructuras en forma de copa de color amarillo intenso en la parte inferior de las hojas de la acedera. Estas copas contienen las aeciosporas.

Características Microscópicas

Las estructuras microscópicas son esenciales para la identificación precisa de Puccinia phragmitis.

  • Urediniosporas: Son esporas unicelulares, de forma ovoide o elíptica. Poseen una pared con espines (espinulosa) y tienen de 3 a 4 poros germinativos. Su tamaño varía, pero generalmente miden entre 20-30 µm de longitud.

  • Teliosporas: Son esporas bicelulares y pediceladas. El pedicelo (tallo) es largo y de color claro. La célula superior de la teliospora es redondeada en la punta, mientras que la célula inferior es más estrecha. La pared de la teliospora es lisa y de color marrón oscuro.

  • Aeciosporas: Son esporas unicelulares, de forma poligonal y con una pared verrugosa. Se agrupan en cadenas dentro del aecio.

  • Basidiosporas: Son esporas pequeñas, haploides, de forma ovoide o reniforme, producidas en el basidio que se forma a partir de la teliospora.










CURIOSIDAD: Dentro de este género, Puccinia monoica ha llamado la atención de los ecólogos por su capacidad de manipular a su huésped, la planta de mostaza de montaña (Arabis holboellii). El hongo induce a la planta a crear una "seudoflor" que imita una flor real para atraer a los insectos polinizadores. Estos insectos, al visitar la estructura, recogen y dispersan las esporas del hongo, completando así su ciclo de vida. 

El propósito de esta manipulación es la reproducción sexual del hongo. Los insectos que visitan una pseudoflor se cubren de las células reproductivas del hongo  y las transfieren a otras pseudoflores, actuando como polinizadores para el hongo en lugar de para la planta. Una vez que la fertilización ocurre, las pseudoflores dejan de ser atractivas y producen esporas que infectarán a las gramíneas, cerrando el ciclo.

Puccinia monoica manipula a su planta huésped mediante un proceso de mimetismo floral para crear la "pseudoflor" funcional. . Este parásito esteriliza la planta, impidiendo que produzca flores reales. En su lugar, el hongo redirige los recursos y altera la genética de la planta para transformar sus hojas en estructuras que imitan de manera convincente a las flores. Para lograr esto, el hongo induce a la planta a cambiar la forma y el color de sus hojas, haciéndolas agruparse y volverse de un amarillo brillante que refleja la luz ultravioleta como lo hacen las flores genuinas. Además, fuerza a la planta a producir néctar falso, una solución pegajosa y azucarada que atrae a polinizadores como abejas y mariposas. Finalmente, las pseudoflores emiten fragancias aromáticas que huelen a flores reales, lo que aumenta aún más su atractivo para los insectos.

Este fenómeno es un ejemplo impresionante de cómo un parásito puede ejercer un control extremo sobre la fisiología de su huésped para asegurar su propia supervivencia. La relación entre P. monoica, su huésped vegetal y el insecto es un sistema biológico complejo y fascinante que continúa siendo objeto de estudio en la ecología y la fitopatología.